El linfedema es el resultado de una alteración del drenaje linfático, y su causa más común en todo el mundo es la filariasis. En nuestra práctica generalmente se asocia a procesos neoplásicos, inflamatorios y granulomatosos, radioterapia, desequilibrios hidroelectrolíticos e idiopática. Puede afectar cualquier parte del cuerpo, incluido el pene y el escroto. El linfedema genital es una presentación rara, corresponde al 0.6% de linfedema. Sin embargo, causa serias limitaciones funcionales, sociales y emocionales para el paciente. Con demasiada frecuencia tiene dolor, infecciones recurrentes, disfunción sexual, deformidad cosmética, a veces limita la movilidad y la ambulación. Aunque hay varias opciones de tratamiento, tanto médicas como quirúrgicas, no se ha encontrado ideal para esta enfermedad. Presentamos un paciente de 43 años con linfedema penoscrotal por hidrosadenitis supurativa, limita su actividad normal. El paciente fue remitido a nuestro centro después de un tratamiento médico sin éxito (ciclos de doxiciclina y clindamicina). El tratamiento quirúrgico consistió en la escisión total de la piel y el tejido subcutáneo a la fascia de Buck. Se usaron injertos de piel de grosor dividido para cubrir el defecto. El resultado fue satisfactorio tanto funcional como estéticamente.
Artículo extraído de Europepmc el cual realizaron los Doctores: Yvan Denis Pacheco Pacori, Orlando García-Duque, Javier Fernández-Palacios